jueves, 29 de octubre de 2009

Cómo trabajar con la obesidad infantil


La obesidad infantil es un problema de salud pública de grandes magnitudes a nivel mundial y local.

Repítale a su niño cuánto lo quiere y lo mucho que vale, de manera que la obesidad no le afecte su austoestima.

Por Jacqueline Feal-Santiago,

MD / Especial para Suplementos

La obesidad infantil es un problema de salud pública de grandes magnitudes a nivel mundial y local. Ésta se caracteriza por un exceso de peso y grasa en el cuerpo de los niños. La obesidad podría tener efectos adversos en los niños. Los niños obesos tienen mayor probabilidad de ser obesos en la edad adulta y de padecer problemas de salud durante la adultez, tales como dificultades cardiovasculares y ortopédicas.

Síntomas

En términos psicológicos los niños obesos podrían presentar baja autoestima, padecer de depresión y no sentirse contentos consigo mismos. Además, podrían desarrollar una mayor cantidad de pensamientos negativos acerca de su persona y su capacidad para realizar diversas actividades. Estos niños también sufren mayor rechazo y burlas por parte de sus pares y otras personas.

La obesidad afecta de manera adversa la salud mental de los niños obesos. No tan solo podrían afectar su autoestima o contribuir al desarrollo de síntomas de depresión, sino que podría afectar la manera en que el niño percibe su persona, a los demás y al mundo. Esto es importante tomarlo en consideración, pues son estos pensamientos y percepciones los que el menor irá formando en su mente para enfrentarse a las diferentes situaciones del diario vivir en el futuro.

Tratamiento

Cuando se desea trabajar con un niño obeso, es importante que los padres tomen la iniciativa. Lo más importante es que el niño sienta que sus padres lo apoyan. No importa qué, es necesario que el menor no sienta que lo están criticando. Es necesario escuchar a su hijo cuando éste comparta preocupaciones acerca de su apariencia física, su relación con los demás compañeros y lo que éste piensa sobre sí mismo.

Déjele saber que lo quiere, no importa su peso o tamaño. Además, es importante que le deje saber que éste tiene muchas cosas buenas y positivas. Refuércele que es un buen ser humano y que con el sobrepeso se puede trabajar. Aproveche la situación para fomentar la importancia del esfuerzo y la disciplina. Discuta con el menor los beneficios de cambiar (en este caso perder peso). Recuerde que será bien difícil que un ser humano cambie si éste no vislumbra o no visualiza cuáles serán los beneficios de cambiar.

Si tiene planes de comenzar una dieta consulte con un nutricionista. Recuerde que independientemente del peso del menor, éste se encuentra en una etapa de desarrollo donde necesita consumir alimentos para obtener los nutrientes y minerales necesarios para su crecimiento y desarrollo. Es necesario que comience usted por dar el ejemplo.

Usualmente es recomendable, que se comience con un cambio en el estilo alimentario de la familia completa. Esto quiere decir que todos deben de comenzar a ingerir alimentos más saludables y deben seguir el mismo patrón alimentario. Recuerde que la pérdida o control de peso es un proceso a largo plazo, se realiza un cambio de estilo de vida. Es necesario que se fomente la ingesta de alimentos saludables y se evite el ingerir alimentos provenientes de establecimientos de comida rápida.

De igual forma, deben de eliminarse las sodas y los dulces. Se debe fomentar la actividad física en los niños. Estas actividades son importantes, dado que no tan solo ayudarán al menor a estar más activo físicamente, sino que le ayudarán a desarrollar nuevas habilidades y esto lo podría ayudar a fortalecer su autoestima. La obesidad en la niñez tiene remedio. Es cuestión de poner de nuestra parte y ayudar a nuestros niños en su proceso de cambio. Promueva en sus hijos hábitos de vida saludables ellos se lo agradecerán.

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